
La Paz, Bolivia. - Educación Sin Fronteras y la cooperación española hicieron público la noche de este martes el Convenio Regional Andino destinado a mejorar el acceso y calidad de la educación integral, la formación técnica de jóvenes y adolescentes de zonas rurales andinas.
El director general de Educación Sin Fronteras, Ignasi de Juan, explicó que el desafío responde a potenciar las vocaciones productivas, la identidad y culturas propias de países como Perú, Educador y Bolivia.
Manifestó que al ser la educación el motor de cambio y de unidad entre los países se decidió impulsar una innovación máxima de cooperación en educación secundaria en zonas andinas rurales para que los jóvenes estén mejor formados y con mayor capacidad para integrarse en el mercado de trabajo local.
"No en una entelequia (ficción) sino en la zona rural comunitaria, agropecuaria, turismo rural, apoyo a la miel, a las ovejas, el agro forestal, o sea, las actividades que realizan ellos (jóvenes) en sus comunidades que sobre todo son muy distantes", dijo.
El convenio por cuatro años, que posibilitará una inversión de 1.300.000 euros para Bolivia, tiene el objetivo de mejorar las capacidades, las infraestructuras, los equipamientos, los recursos y las herramientas educativas para la gestión y la evaluación en los centros articulados en el convenio.
También incrementar y mejorar la participación de los actores educativos en el sector de educación, así como su capacidad de incidencia política en ámbitos locales, nacionales y regionales; y fortalecer desde los ámbitos educativos del convenio procesos productivos articulados con el desarrollo sostenible de la región andina.
Además, de fomentar e impulsar en los centros educativos la integración de valores de cultura de paz, convivencia y respeto, con especial incidencia en aspectos de interculturalidad y de género.
Los puntos de intervención comprenden a zonas rurales andinas alejadas como en cinco municipios del departamento de Loja, en el Ecuador.
En 20 municipios de los departamentos de Arequipa, Puno, Piura y Cusco del Perú.
Mientras que en el caso de Bolivia comprende los municipios de Padcaya, Entre Ríos, Uriundo y Villamontes de las provincias Arce, O’ Connor, Avilés, y Gran Chaco del departamento de Tarija, respectivamente.
Los municipios de Tarata, Arbieto y Anzaldo de las provincias Esteban Arce del departamento de Cochabamba, y los municipios de Acasio, San pedro de Buenavista y Toro Toro de las provincias Bernardino Bilbao Rojas y Charcas, del departamento de Potosí.
Junto a Educación Sin Fronteras, el convenio será impulsado por 10 organizaciones locales (ONG e instituciones). Además, de dirigentes, docentes, estudiantes, padres y madres de familia, y las autoridades educativas.
Cada organización ejecutará las actividades en un ámbito local diferente, estableciéndose para eso 10 zonas de intervención: seis en Perú, uno en Ecuador y tres en Bolivia. Se agrupan a su vez en tres áreas geográficas más amplías: zonas surandina peruana, zona binacional Ecuador-Perú y zona boliviana.
El espacio regional correspondiente a los tres países en su conjunto, en cuya ejecución participarán las 10 organizaciones bajo la coordinación de Educación Sin Fronteras.
En el caso de Bolivia las instituciones que coordinarán el trabajo son el Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativa (CEBIAE), el Centro de Educación Técnica Humanista Agropecuaria (Cetha Emborozu) y el Centro de Estudio y Trabajo en la Mujer (CETM).










