Feria tradicional de miniaturas Alasita se abre paso en Bolivia

    Foto: ABI

    La Paz, Bolivia (Xinhua).- La tradicional feria de la Alasita, que se postergó dos meses, se abrió hoy miércoles paso en la ciudad boliviana de La Paz, en medio de la desescalada de la segunda ola de contagios de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), para la venta y exposición de objetos diminutos que este año muestra como novedad los insumos y pruebas rápidas contra el virus en miniatura.

    El alcalde de La Paz, Luis Revilla, junto a autoridades locales y artesanos, inauguró la Feria de la Alasita 2021, evento que debió realizarse el 24 de enero pasado pero fue postergado por la pandemia.

    “A lo largo de estos años se han hecho mejoras para la feria. Y también, el último logro fue confirmar el predio para que se construya el Museo del Ekeko de la Alasita. Hay que pedirle al ‘Ekeko’ (símbolo de la abundancia) que las miniaturas que adquirimos en la Alasita con fe se cumplan”, manifestó el alcadle.

    A su vez, el secretario ejecutivo de la Federación Nacional de Artesanos y Expositores de la Feria de Navidad y Alasitas, Freddy Butrón, se mostró optimista por la inauguración de la tradicional feria, e invitó a la población a asistir para reactivar la economía del sector artesanal.

    Con miniaturas de insumos de bioseguridad (barbijos, alcohol, medicamentos), vacunas anticoronavirus, tarjetas de pruebas negativas de la COVID-19, así como objetos de la era digital, celulares, nuevos cortes de billetes bolivianos, terrenos, casas y otros, la feria abrió sus puertas.

    La tradicional Alasita, que tiene como personaje principal al Ekeko, una deidad andina milenaria, arrancó esta jornada con gran afluencia de bolivianos a las ferias munidos de fe y medidas de bioseguridad para evitar contagios del coronavirus, para adquirir bienes en miniatura con la esperanza de conseguir los reales en este año.

    Además de los insumos de bioseguridad y vacunas contra la COVID-19, son adquiridos autos, casas, terrenos, alimentos, tiendas, títulos profesionales, certificados de matrimonio, billetitos, valijas, pasaportes y otros, todos en miniatura, trabajados por hábiles artesanos.

    Butrón dijo que para asegurar que se cumplan esos deseos, se someten a una ceremonia ancestral de la “ch’alla” (ofrenda) con un sahumerio de incienso, copal, alcohol, vino y flores.

    “Esta tradición es sagrada para muchas personas que consiguieron hacer realidad sus deseos”, agregó.

    A un año y dos semanas de los primeros casos detectados de la COVID-19 en Bolivia, la segunda ola ingresó a una sostenida desescalada de contagios en el país, con un total acumulado de 266.086 casos positivos, 12.093 decesos y 213.779 pacientes recuperados.

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