Desempleo aflora en Bolivia

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Por René Quenallata Paredes – La Paz, Bolivia (Xinhua) — La pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) y la cuarentena que se prolongó por más de 10 semanas en Bolivia ha comenzado a tener efectos en el empleo, llevando a que se produzcan despidos masivos en el sector público y privado pese a las medidas legales que garantizan la estabilidad laboral durante la emergencia sanitaria.

En los últimos días se denunciaron despidos de centenares de empleados públicos de diferentes ministerios e instituciones estatales, además de fábricas y empresas, entre otros.

El director ejecutivo del privado Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Javier Gómez, manifestó que Bolivia enfrenta durante el confinamiento por la pandemia una caída de ingresos por exportaciones de las materias primas, una capacidad fiscal limitada, la fragilidad productiva, la alta precariedad laboral y la paralización del aparato estatal, entre otros, lo que será lapidario para el empleo.

“La crisis del coronavirus ya comienza a tener efectos en la macroeconomía, con mayor incidencia en el crecimiento del desempleo en Bolivia”, aseveró a Xinhua.

Según el Cedla, en Bolivia se tiene más del 50 por ciento de empleo precario e informal, lo que, según Gómez, se agravará por el COVID-19, ya que generará subempleo y desempleo y se engrosará la informalidad, lo que afectará a las familias.

El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, lamentó el creciente índice de despidos de trabajadores de industrias, fábricas, empresas y hasta en la administración pública, pese a la protección legal.

La dirigencia sindicalista recibió en las últimas semanas, desde que se decretó la cuarentena, más de 1.000 casos de despidos de trabajadores, principalmente en los sectores fabril y minero.

La Defensoría del Pueblo informó que recogió denuncias sobre despidos de personal en ministerios, empresas públicas y otros sectores estatales durante la actual declaratoria de cuarentena.

La defensora del Pueblo, Nadia Cruz, dijo que esta situación vulnera derechos humanos y afecta a las familias en un periodo de crisis.

Ante la declaración de emergencia sanitaria y cuarentena total en Bolivia a causa del coronavirus, el Ministerio de Trabajo emitió un comunicado semanas atrás en el que se deja por sentado la estabilidad laboral, tanto en entidades públicas y privadas, quedando “terminantemente prohibido el despido injustificado de trabajadores”.

Bolivia vive desde el 10 de marzo restricciones parciales por el COVID-19. Una cuarentena desde el domingo 22 de marzo y se radicalizó con un estado de emergencia sanitaria desde este jueves 26 de marzo, con un virtual estado de sitio hasta el 10 de mayo y a partir del 12 de mayo se incluyó la cuarentena rígida y dinámica que se cumple hasta la fecha que posiblemente se flexibilice el 25 de mayo.

El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO), Fernando Hurtado, dijo a medios locales que para salvar las empresas y el empleo se planteó la conformación de un “Comité Interinstitucional de Emergencia para la Recuperación Económica y del Empleo en Bolivia”, entre los empresarios y el gobierno.

Las medidas económicas de corto plazo que se exigen, continuó el empresario son; el diferimiento de pagos de obligaciones al sistema financiero; diferimiento y condonación de deudas tributarias; inyección de liquidez a las empresas; flexibilización laboral; y de logística para garantizar el abastecimiento.

Cerca de cinco de cada cien habitantes de las ciudades en edad de trabajar en Bolivia se encontraba sin empleo en el último trimestre de 2019. Es decir, que el desempleo en las ciudades cerró en 4,83 por ciento superior al 4,29 por ciento registrado al inicio del 2019, según el último informe difundido a principios de marzo por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

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