Un bombero y un comunicador se unen para ayudar a ancianos en un pueblo de Bolivia

Erick Hinojosa, un comunicador local de Punata, fue el mejor aliado de Terrazas para poder difundir con mayor alcance estos llamados a la solidaridad que fueron respondidos por la gente.

Cochabamba, Bolivia VOA News abril.- Rocko Terrazas es comandante de los bomberos voluntarios de Punata un pueblo de Cochabamba, centro de Bolivia, que en medio de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus decidió movilizarse para ayudar a quienes más necesidades tienen.

La cuarentena total que rige en el país ha dejado sin posibilidad de trabajo a muchas personas, sobre todo a los sectores que viven del día como vendedores, electricistas, mecánicos, soldadores, que son una mayoría en esta zona.

Pero también están los ancianos que por su avanzada edad y sus problemas de salud, quedaron, en muchos casos, en el abandono.

“La situación está medianamente soportable, pero hay mucha gente que se está quedando sin dinero ni recursos y estamos tratando de ayudar entre todos los vecinos. Hemos hecho incluso un servicio de trueque (intercambio) con un grupo, con servicios a cambio de comida”, asegura Rocko.

Rocko vio que más allá de su oficio como bombero podía hacer algo por los más vulnerables y decidió así impulsar campañas en las redes sociales para reunir alimentos básicos.

En este objetivo Erick Hinojosa, un comunicador local de Punata, fue su mejor aliado para poder difundir con mayor alcance estos llamados a la solidaridad que fueron respondidos por la gente.

“Tratamos de no recibir dinero, mas bien pedimos víveres y los repartimos de forma equitativa entre todos los que necesitan en ese momento, pero cuando nos envían efectivo para hacer alguna compra, siempre trato de que haya una rendición para que el donante sepa qué se pudo adquirir”, explica Erick.

Solidaridad en la adversidad

Punata, tiene aproximadamente 40.000 habitantes y ahora está en el foco de la atención mediática por la polémica generada debido al deceso del primer paciente de COVID-19 en Cochabamba.

Las autoridades denunciaron que el hombre que murió fue enterrado en el cementerio del pueblo sin cumplir ninguna medida de bioseguridad porque el hospital entregó el cadáver a los familiares sin esperar el resultado de la prueba de laboratorio. El fallecido, de 68 años, tenía fibrosis pulmonar como enfermedad.

La alcaldesa Clary Mabel Montaño dijo que se puso en peligro la salud de toda la población y decidió endurecer la cuarentena a partir de este domingo con el cierre de mercados y entidades financieras.

Tanto Rocko como Erick coinciden en que este en un momento muy difícil por las restricciones y porque cada vez hay más temor en la población debido al incremento de casos de COVID-19. En Bolivia los contagios superan los 260 y ya se registraron 18 muertes.

Aunque ahora se hace más difícil llegar a las personas necesitadas, especialmente por el transporte, estos jóvenes bolivianos están convencidos que con voluntad y la solidaridad de todos es posible resistir la pandemia.

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