ONU establece ruta para recuperar economías

Organización de Naciones Unidas (ONU)

La Paz, Bolivia abril (ABI).- La Organización de Naciones Unidas (ONU) estableció el lunes una hoja de ruta, denominada “una nueva normalidad”, para recuperar las economías y salvar los empleos de la población afectada después de la pandemia que afectó y causó una crisis humanitaria y económica en todo el mundo.

“No se trata sólo de una crisis sanitaria, sino también de una crisis humana; una crisis de empleo; una crisis humanitaria y una crisis de desarrollo. Y no se trata sólo de la población más vulnerable. Esta pandemia muestra que todas y todos estamos en riesgo, porque sólo somos tan fuertes como el sistema de salud más débil. Su escala, sin precedentes, exige una respuesta sin precedentes”, dijo el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.

El diplomático explicó que la crisis sanitaria por el coronavirus creó una recesión histórica con niveles récord de privaciones y desempleo, creando una crisis humana sin precedentes que está golpeando con mayor fuerza a los más pobres, especialmente a las mujeres y los niños.

En ese marco, las Naciones Unidas piden un aumento extraordinario del apoyo internacional y del compromiso político para garantizar que las personas de todo el mundo tengan acceso a los servicios esenciales y a la protección social.

“Todo lo que hagamos durante y después de esta crisis debe estar fuertemente enfocado en la construcción de economías y sociedades más equitativas, inclusivas y sostenibles que sean más resistentes frente a las pandemias, el cambio climático y los muchos otros desafíos mundiales que enfrentamos”, complementó.

La ONU establece que las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para el progreso hacia Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG), para la recuperación social y económica.

En esa línea, las Naciones Unidas plantean cinco pilares fundamentales para la recuperación de la economía y los empleos, primero, proteger los servicios de salud existentes y fortalecer la capacidad de los sistemas de salud para responder a la pandemia.

La ONU insta, en segundo lugar, a ayudar a las personas a hacer frente a la adversidad, mediante la protección social y los servicios básicos; tercero, proteger los empleos, apoyando a las pequeñas y medianas empresas, además de las y los trabajadores del sector no estructurado mediante programas de recuperación económica.

En cuarto lugar, las Naciones Unidas proponen orientar el aumento necesario del estímulo fiscal y financiero para que las políticas macroeconómicas beneficien a las poblaciones más vulnerables; y el quinto pilar es promover la cohesión social e invertir en sistemas de resistencia y respuesta dirigidos por las comunidades.

“Estas cinco corrientes están conectadas por la acción para satisfacer la necesidad de sostenibilidad ambiental, si se quiere que los países se recuperen y reconstruyan mejor, y estén mejor preparados para hacer frente a futuras conmociones, incluidas las pandemias”, reseña un comunicado.

La ONU advierte que para evitar que miles de millones de personas caigan en la pobreza, “los gobiernos de todo el mundo tendrán que adaptar y ampliar rápidamente los colchones de seguridad”, como las transferencias de efectivo, la asistencia alimentaria, los planes de seguridad social y los subsidios familiares.

Para ese efecto, los equipos de las Naciones Unidas, que cubren 162 países y territorios, pondrán en marcha ese plan de recuperación en los próximos 12 a 18 meses, bajo la dirección de las y los Coordinadores Residentes de las Naciones Unidas, con el apoyo de una red de personas expertas mundiales y regionales.

La ONU recordó que una proporción importante de la cartera actual de programas de desarrollo sostenible es de 17.800 millones de dólares en todas las Agencias, Fondos, Programas y Proyectos de las Naciones Unidas, y adelantó que se ajustará a las necesidades del COVID-19 y dada la escala y el alcance de las repercusiones socioeconómicas de la pandemia, se necesitarán fondos adicionales.

En ese marco, el Secretario General de la ONU puso en marcha el Fondo de las Naciones Unidas para la recuperación y la respuesta a la pandemia, un mecanismo de fondo interagencial de las Naciones Unidas para ayudar a los países de bajos y medianos ingresos en los que se ejecutan programas a superar la crisis de salud y desarrollo que causó el coronavirus.

“Se prevé que las necesidades financieras del Fondo asciendan a 1.000 millones de dólares en los primeros nueve meses y se examinarán posteriormente. El Secretario General también pidió que se diera una respuesta multilateral que representara, por lo menos, el 10% del producto interno bruto (PIB) mundial, a fin de dar la respuesta más eficaz a la crisis sin precedentes en el mundo”, complementa el comunicado.

Las Naciones Unidas exhortan, también, a que se lleve a cabo un reajuste fiscal y financiero masivo en las próximas semanas y meses, incluida la reorientación de los subsidios a los combustibles fósiles para contribuir a la respuesta.