Preocupación por diferimiento de pago de créditos en Bolivia

Foto: Banco Union

La Paz, Bolivia (Xinhua).- Entidades de intermediación financiera de Bolivia han expresado preocupación e incertidumbre ante el diferimiento en el pago de créditos hasta finales de diciembre próximo, tras el desplome en julio pasado de las utilidades del sector, afectado por la crisis de la pandemia del nuevo coronavirus.

La caída en julio pasado del 35 por ciento en las utilidades del sector se produce en un momento delicado para la economía boliviana, afectada por la emergencia sanitaria que ha paralizado las actividades económicas, lo que a su vez motivó al Gobierno interino a proponer en un inicio a que se postergara el pago de créditos hasta septiembre venidero.

La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó sin embargo este diferimiento de los créditos concedidos por entidades financieras hasta el 31 de diciembre de este año.

En julio pasado, las entidades de intermediación financiera registraron utilidades de 787 millones de bolivianos (113 millones de dólares), frente a los 1.214 millones de bolivianos (174,4 millones de dólares) del mismo periodo de 2019, según el informe difundido esta semana por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).

El integrante de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas, Germán Molina Díaz, precisó a Xinhua que la crisis provocada por la pandemia del nuevo coronavirus golpea a todos los sectores económicos y financieros, lo que provoca la recesión en el país sudamericano.

“Ya se registra una merma en las utilidades del sistema financiero en el primer semestre y para fin de año puede ser más grande por el diferimiento de créditos hasta fines de año. No se espera que en el segundo semestre se recupere, ni siquiera en 2021”, dijo Molina Díaz.

El también investigador asociado de la Fundación Milenio y docente de la Universidad Católica advirtió que con el aplazamiento se manifestarán problemas de liquidez.

El aplazamiento de pagos traerá además afectaciones al equilibrio entre ahorro e inversión, merma en las utilidades, pérdida de confianza del ahorrador, salida de depósitos, mora y posiblemente hasta inestabilidad financiera.

El economista consideró, no obstante, que el sistema de intermediación financiera debe asumir el desafío de atender la demanda de créditos para la reactivación económica.

“Pero en estas condiciones, con aplazamiento de pago de créditos, se hace más complicado apoyar la reactivación”, añadió.

A decir de Molina Díaz, es fundamental que el Estado inyecte recursos a la banca para aumentar la liquidez, con la finalidad de atender demandas primordiales de salud, servicios básicos y alimentos para activar el dinamismo económico.

A su vez, el secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (Asoban), Nelson Villalobos, advirtió el pasado jueves en su participación en la red mediática “En Portada”, que las entidades del sistema financiero están preocupadas por el aplazamiento referido, porque afectará a la reactivación económica y sus utilidades como ya sucedió hasta julio pasado.

Otras entidades del sector han manifestado también su posición sobre las consecuencias de la postergación en el pago hasta diciembre.

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