Bolivia sufre histórica desinversión de capitales extranjeros en 2019

Por René Quenallata Paredes

La Paz, 19 mar (Xinhua) — Bolivia sufrió en 2019 una histórica desinversión de capitales extranjeros por 160 millones de dólares, la primera en 14 años, debido al retiro de capital por pago de dividendos, según un informe del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) que emplea cifras del Banco Central de Bolivia (BCB).

De acuerdo con el informe, el promedio de la Inversión Extranjera Directa (IED) de los últimos cinco años fue de sólo el 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), a diferencia del 3,5 por ciento registrado entre 2001 y 2005, lo cual no ha impedido que Bolivia se ubique entre los países con mayor crecimiento económico de América Latina.

Para el economista, asesor financiero y ex funcionario del Banco Central de Bolivia (BCB), Luis Ballivián, este panorama de desinversión es el reflejo de la situación de incertidumbre política, económica y social que vivió Bolivia el año pasado, fundamentalmente por las elecciones generales anuladas, que finalmente desembocó en una inestabilidad y la renuncia de Evo Morales a la presidencia.

Manifestó que los inversionistas ven con mucho detalle los componentes políticos y económicos para saber si hay un ambiente propicio de inversión.

Bolivia mantiene esta incertidumbre porque vive de un gobierno transitorio y está a algo más de un mes de las elecciones de mayo, que finalmente no se sabe si se postergarán por la pandemia del coronavirus o se mantendrá la fecha, aseveró el experto en finanzas.

A su juicio, este panorama afecta al riesgo país para las inversiones.

Por su lado, Gary Rodríguez, economista, experto en comercio exterior y gerente general del privado IBCE, dijo a Xinhua que desde 2013 la inversión extranjera en Bolivia ingresó a una tendencia descendente que en 2019 mostró una variación negativa histórica después de 2005.

De acuerdo con los datos del IBCE, en 2013 se llegó al pico más alto de inversión extranjera, de 1.750 millones de dólares. Desde entonces, la IED cayó hasta 302 millones de dólares en 2018 y registró cifras negativas en 2019.

Incluso, el dinero que generan los migrantes bolivianos (remesas) supera con creces la IED, y en 2018 sumó 1.370 millones de dólares; es decir, cuatro veces más, afirmó Rodríguez.

A decir del experto, estas cifras muestran un ambiente de desaceleración económica en Bolivia.

El economista mencionó algunos de los obstáculos que, según él, frenan la inversión privada nacional y extranjera, como la informalidad, la baja competitividad y productividad, la inseguridad jurídica, los altos costos de pasar a la formalidad, la falta de una política clara de incentivos, además de la inestabilidad política que Bolivia vive desde 2019.

A fin de superar estos obstáculos, propuso optimizar los incentivos tributarios para fortalecer la inversión privada local y exterior, ya que contribuye al crecimiento económico, genera empleos y aporta a la dinámica de la economía, afirmó.

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