Expertos identifican factores de riesgo para tercera ola de COVID-19 en Bolivia

Imagen de Thanasis Papazacharias en Pixabay

La Paz, Bolivia (Xinhua).- El tema climatológico de la transición a invierno, el descuido de las medidas de bioseguridad, la tardanza en la aplicación de las vacunas, desentenderse del diagnóstico precoz, son algunos factores de riesgo que pueden acelerar una tercera ola de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) en Bolivia, consideraron hoy expertos.

Hablar de una tercera ola de la pandemia en Bolivia cuando aún se experimenta la desescalada de la segunda ola es oportuno para no descuidar la emergencia sanitaria, dijo este martes a Xinhua el experto y jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de La Paz, Mayber Aparicio.

A decir del especialista, algunas claves de lo positivo de la experiencia europea están relacionadas con el “diagnóstico temprano”, que tiene que ver con el sostenimiento de las pruebas rápidas que permitan identificar los contagios que pueden ser asintomáticos.

Señaló que otro factor que puede contribuir a provocar una tercera ola de contagios es la excesiva confianza en la vacuna contra la COVID-19.

“La gente dejaría de cuidarse porque considera que ya está inmunizada, es un gran error, porque el virus sigue rondando, no ha muerto”, enfatizó.

Ante el comportamiento del virus en Bolivia, consideró que pasó la “situación de preocupación”, cuando se presentaron algunos casos de reinfección de aquellos que tras la primera ola se enfermaron nuevamente en la segunda ola.

Aparicio prevé que a mediados de marzo se tendrá un descenso considerable y una tercera ola podría darse en mayo; no obstante, mencionó que la vacunación masiva, que arrancó en Bolivia el 25 de febrero con las vacunas chinas Sinopharm, le devuelve a la población la esperanza para enfrentar con holgura la pandemia, y hace votos porque la población mantenga las medidas de bioseguridad para derrotar al coronavirus.

A un día de cumplirse un año de los dos primeros casos diagnosticados en el país, Bolivia comenzó a registrar las cifras más bajas de la segunda ola de contagios, en medio de la inoculación masiva que sobrepasó el lunes la aplicación de las 100.000 dosis, y la proyección de alcanzar en marzo los 1,8 millones de personas vacunadas.

De acuerdo con el reporte emitido el lunes por el Ministerio de Salud, Bolivia reportó 254.736 casos desde el 10 de marzo del año pasado, 11.845 decesos y 199.000 pacientes que vencieron el contagio.

El gobierno oficializó el pasado 9 de enero el ingreso a la segunda ola de contagios de la COVID-19 en Bolivia, por lo que se dispusieron medidas restrictivas con la aplicación de un plan estratégico.

Por su parte, Virgilio Prieto, ex jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud, dijo este martes al periódico digital Urgentebo que un nuevo rebrote en el país dependerá de ciertos factores de riesgo, como los cambios climatológicos que se registran en determinadas fechas (abril-julio) con el otoño e invierno, estaciones del año que en el hemisferio sur transcurren de marzo a septiembre.

“El riesgo se da por la presencia del cambio climatológico que ocurre en invierno y otoño. Todos los años los países del hemisferio sur en esta época empiezan a tener un ascenso de enfermedades de infección respiratoria”, indicó Prieto.

Según el epidemiólogo, las infecciones, tanto gripes como neumonías, aumentan el número de casos de la COVID-19, como sucedió el año pasado.
En consecuencia, recomendó la inoculación pronta a sectores de la población más vulnerables, para evitar nuevos contagios y una tercera ola.

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