El tiempo para desacelerar la propagación de la COVID-19 se está acortando en las Américas, los países deben actuar ahora

Imagen: Wikipedia

Washington DC, EEUU. (OPS) – Con muchos países de las Américas que reportan ahora transmisión comunitaria de la COVID-19, todavía hay un corto período de tiempo para desacelerar la propagación del virus, reducir el impacto en los sistemas de salud y salvar vidas, afirmó hoy la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, durante una conferencia de prensa.

Al 31 de marzo de 2020, tres meses después de que se informara el primer caso de la COVID-19 en China, se reportaron 188.949 casos confirmados en las Américas y 3.561 personas perdieron la vida.

Como se ha visto en otras regiones del mundo, se espera que los casos aumenten. “Los países de la Región deben tomar medidas urgentes para preparar los hospitales y centros de salud para lo que viene: una afluencia de pacientes con la COVID-19 que necesitarán espacio hospitalario, camas, profesionales de salud y equipos médicos. Este virus no ha sido ni será detenido por las fronteras trazadas en los mapas”, dijo la doctora Etienne.

La Directora de la OPS destacó que los países también deben proteger a su personal de salud como nunca antes. Esto incluye capacitación sobre cómo evitar las infecciones y acceso a suministros adecuados y equipos de protección personal. “Es nuestro deber protegerlos y cuidarlos, ya que estarán en la primera línea de esta batalla”, manifestó.

También es vital que los países decidan qué medidas de distanciamiento deben ponerse en marcha, cómo y por cuánto tiempo. Esta es la única forma de evitar que los hospitales se vean abrumados por un número demasiado grande de personas enfermas en un período muy corto. Sobre la base de la experiencia de países en otras regiones, la doctora Etienne señaló que “parece razonable planificar estas medidas para que duren dos o tres meses al menos”.

“Sin evidencia sólida sobre los tratamientos efectivos y sin vacunas disponibles, el distanciamiento social y otras medidas preventivas enérgicas siguen siendo nuestra mejor apuesta para prevenir las consecuencias más graves de la pandemia de COVID-19 en nuestra Región. Este momento exige que haya un liderazgo audaz y compasivo”.

“No será fácil, y sabemos que le estaremos pidiendo a las personas que se adapten a una situación extraordinaria que está teniendo un impacto en todos los aspectos de su vida. Pero permítanme remarcar que esta pandemia es grave y necesitamos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para mitigar el impacto de la COVID-19 en nuestra población”, remarcó la doctora Etienne.

La Directora de la OPS enfatizó que la solidaridad de la región y la necesidad de los países de trabajar juntos: compartir recursos y experiencias, y tomar decisiones conjuntas que aceleren el acceso a los servicios de salud, promuevan la investigación y la innovación. También subrayó que la OPS seguirá facilitando el intercambio entre países y trabajará intensamente con los Estados Miembros, particularmente aquellos con los sistemas de salud más débiles, para fortalecer la vigilancia y la detección temprana de casos y garantizar la preparación de los servicios de salud.

“La solidaridad en nuestra Región nunca ha tenido un significado más profundo que el de hoy. La única forma de salir de esta situación será si todos hacen su parte, a la vez que apoyan a los demás”, reflexionó la doctora Etienne.

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