Este popular fruto seco es muy peligroso cuando está crudo

Изображение sunnysun0804 с сайта Pixabay

(Sputnik).- Los anacardos son una especie de frutos secos muy popular, ya que tienen un gusto agradable y son buenos para la salud. Sin embargo, representan un grave peligro si no se procesan como se debe.

Los anacardos son ricos en proteínas, carbohidratos, hierro y vitaminas K y B6.
Contienen zinc, fósforo y calcio. Ayudan a tratar la diabetes y a reducir el nivel de colesterol, escribe la dietista Lauren Panoff en su artículo para la revista Healthline. Crecen en Brasil, la India, África occidental, África sudoriental y Asia sudoriental, principalmente, Vietnam.

Los árboles maduros del anacardo producen drupas rojas o amarillas en forma de pera llamadas manzanas de anacardo. El fruto seco propiamente dicho crece dentro de unas cáscaras grises en los extremos de estos frutos.

Todavía en su cáscara, se retiran de dichos extremos, pero no se comercian directamente debido al riesgo de exposición al urushiol, una sustancia que se encuentra en todos los miembros de la familia de las Anacardiáceas, a la que pertenecen los anacardos, el mango, la hiedra venenosa, el roble venenoso, el zumaque, los pimientos peruanos y los pistachos.

El urushiol se encuentra presente en todas las partes de la planta, incluidas las raíces, el tallo y las hojas. Pero lo más desagradable es que tiende a estar también en el aceite entre la cáscara y la nuez.

Entrar en contacto con el urushiol normalmente provoca dermatitis alérgica, similar a la que se puede experimentar después de la exposición a la hiedra venenosa. El tipo y el grado de reacción pueden depender de la cantidad de urushiol a la que te expongas y de si lo consumiste o tuvo contacto directo con la piel. Para las personas, la dosis letal es muy elevada, pero los ratones sí pueden morir al entrar en contacto con la sustancia.

Para evitar el riesgo que representa, los anacardos crudos se asan a fuego fuerte para eliminar los restos de la toxina antes de que se puedan descascarar, secar completamente y pelar, apunta Panoff. Comercialmente, estos anacardos todavía se etiquetan a menudo como crudos, ya que no tienen saborizantes añadidos.

Luego pueden ser asados por segunda vez para dar sabor si se venden como tostados. Otra ronda de tostado también puede ayudar a asegurar que cualquier residuo de urushiol restante se elimine antes de la venta.

Asar o cocer al vapor los anacardos con cáscara a altas temperaturas elimina cualquier resto de urushiol que pueda haber penetrado en los frutos secos, lo que los hace seguros para el consumo; así que no tienes que tener miedo a la hora de comprar esta delicia en el supermercado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here