¿Por qué algunas personas jóvenes y sanas también pueden perder la batalla contra el COVID-19?

(SPUTNIK) abril.- Las causas de los decesos de personas que no se encontraban en los grupos de riesgo y no contaban con antecedentes de enfermedades crónicas se deben a una respuesta inadecuada del sistema inmunológico ante el COVID-19, explica a Sputnik el epidemiólogo Zoran Radovanovic.

Al igual que con cualquier otra enfermedad bacteriana viral, el coronavirus puede llevar consigo consecuencias fatales para cualquier persona, inclusive para aquellos que son jóvenes y llevan hábitos de vida saludable. No obstante, esta probabilidad es baja y no ocurre con frecuencia.

“A veces sucede que el sistema inmunológico produce una reacción exagerada. Por la misma razón, en 1918 durante la epidemia de la gripe española la gente murió masivamente, y entre ellos, muchos jóvenes. En la situación actual con el COVID-19, mientras las personas mayores están en riesgo porque su sistema inmunológico está debilitado, el de las personas jóvenes y saludables simplemente no responde adecuadamente”, explicó Radonvanovic.

Según el epidemiólogo, las células inmunes se acumulan y excretan citocinas, proteínas que regulan la función de las células, haciendo que la pared protectora de las burbujas pulmares sea más permeable, de modo que en los pulmones se junta el líquido provocando que una persona pueda simplemente atragantarse con él.

Esta reacción inmunológica exagerada se denomina “tormenta de citocinas” producida por los leucocitos que se acumulan causando daños al cuerpo debido a que el sistema inmunológico reacciona demasiado rápido.

¿Cómo tratar a los pacientes de COVID-19 con buen sistema inmunológico?

El epidemiólogo asegura que las personas que son jóvenes y no tienen enfermedades crónicas deben ser internadas en el hospital y vigiladas de cerca.

“No tenemos una cura. Como en todas partes del mundo, a los pacientes los medican cuando su condición empeora. Esperamos y reaccionamos cuando es necesario con el denominado tratamiento sintomático. Los medicamentos se seleccionan de acuerdo con los síntomas que se desarrollan: si un paciente tiene dolor de cabeza, se le prescribe un medicamento para el dolor de cabeza, si la fiebre sube, se trata de regularla. Pero personalmente considero que es mejor no bajar la fiebre porque si bien por ella la persona se siente mal, el virus con la fiebre la pasa peor”, exclamó Radovanovic.

Además, recomendó que en la lucha contra el coronavirus no se debería recurrir a los antibióticos, como en los casos de enfermedades causadas por infecciones bacterianas. Según Radovanovic, actualmente se llevan a cabo experimentos para combatir el COVID-19, con medicamentos contra virus como el VIH, hepatitis C, así como medicamentos para la malaria, cuyo origen no es un virus o una bacteria, sino un parásito.

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