Lácteos y cárnicos aumentan riesgo de cáncer colorrectal

Imagen de congerdesign en Pixabay

(Sputnik).- Un estudio de la Universidad de Tel Aviv ha demostrado finalmente una conexión directa entre el alto consumo de productos lácteos y cárnicos y la posibilidad de desarrollar cáncer colorrectal.

Es más, los investigadores comienzan su informe advirtiendo al público: “Por primera vez se ha encontrado una conexión molecular directa entre el alto consumo de lácteos y carne y el desarrollo de anticuerpos en la sangre que aumentan la incidencia de muerte por cáncer colorrectal”.

Y dos: “El alto consumo de los siguientes productos aumenta el riesgo de cáncer: queso Roquefort, queso feta, yogur de oveja, salchichas y filetes”.

“Durante años se ha estado buscando la conexión, pero nadie la había encontrado hasta ahora. Por primera vez, hemos podido dar con un vínculo molecular gracias a la precisión de los métodos utilizados para medir los anticuerpos en la sangre y gracias a los datos detallados que pedimos y recogimos en cuestionarios sobre alimentación”, explicó a Sputnik la doctora Vered Padler-Karavani de la Escuela de biomedicina e investigación del cáncer de la Universidad de Tel Aviv.

El estudio realizado por un equipo de investigadores de Israel, Francia, Italia y Estados Unidos señala que esta conexión entre alto consumo cárnico y lácteo y el cáncer colorrectal resulta ser muy similar a la relación, bien comprobada, que existe entre el colesterol alto y un mayor riesgo de padecer enfermedades de corazón.

De nuevo, el azúcar culpable

“Nuestro hallazgo es que la cantidad molecular de azúcar que se consume en carnes rojas y quesos, la molécula llamada Neu5Gc, produce el desarrollo de anticuerpos que aumentan el riesgo de padecer cancer colonorrectal”, dijo Padler-Karavani.

El Neu5Gc es una molécula de azúcar que se encuentra en los tejidos de los mamíferos, y no en aves de corral o peces. Los seres humanos desarrollan anticuerpos contra el Neu5Gc en la infancia, cuando están expuestos a productos lácteos y cárnicos, y esos anticuerpos se sabe que pueden causar cáncer.

Para el estudio, los investigadores utilizaron muestras de una extensa encuesta nutricional realizada en Francia a casi 20.000 personas mayores de 18 años, quienes reportaron toda su ingesta de alimentos en línea durante casi un mes.

El equipo de investigación tomó una muestra representativa de 120 participantes, quienes presentaron un promedio de 21 registros dietéticos no consecutivos de 24 horas y clasificaron si la ingesta era alta o baja en azúcar, luego analizaron los niveles y repertorios de los anticuerpos anti-Neu5Gc en su sangre.

La doctora Padler-Karavani y su equipo crearon el índice Gcemic, que clasifica los alimentos cuyo consumo excesivo puede conducir a un aumento de los anticuerpos, y en consecuencia, probablemente también a un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer.

¿Cuánto es mucha leche o mucha carne?

De los productos alimenticios de origen animal, el filete de ternera es el más popular y consumido en todo el mundo. Por eso los investigadores lo utilizaron como base para el índice Gcemic y le dieron el valor uno.

Consumir un alimento con un valor inferior a uno en el índice significa que se tendría que comer mucha cantidad para consumir un alto nivel de azúcar y viceversa, señalan los investigadores.

Según el índice Gcemic, por debajo del uno están el queso mozzarella, que contiene sólo 0,03 de la cantidad de azúcar por gramo en comparación con el bistec, también la leche de vaca, que tiene un valor de 0,13, y el cordero, que puntúa 0,41, aproximadamente la mitad de lo que representa un filete de ternera.

Por otro lado, hay alimentos mucho más arriesgados que el bistec, es decir, por encima del uno en su índice, pero que suelen consumirse en cantidades más pequeñas, tal es el caso del yogur de oveja (1,69), el queso feta de oveja (1,71) y el queso Roquefort (3,35), ya que contienen más azúcar por gramo de comida.

El estudio concluyó que quienes consumen mucha carne roja y queso desarrollarán altos niveles de los anticuerpos, y por lo tanto pueden estar en mayor riesgo de padecer cáncer, especialmente el cáncer colorrectal, pero también otros tipos, como el cáncer de mama.

Y, sin embargo, insiste la investigadora, como con todo en la vida, el consumo de productos lácteos y cárnicos debe hacerse pero con moderación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here